domingo, 14 de abril de 2013

Una apuesta por la paz



UNA APUESTA POR LA PAZ.


El pasado martes 9 de abril, estamentos gubernamentales y civiles convocaron en todo el país, a una marcha ciudadana para apoyar los diálogos y procesos de Paz que se adelantan en la Habana, con las FARC-EP. En muchas ciudades, la participación fue masiva, pero en otras, no tanto, lo que nos da un indicador de que los colombianos tenemos todavía, muchos recelos, temores y desconfianza, frente al proceso. La pregunta es por qué? Una primera respuesta es que indudablemente todavía está muy fresco en la memoria el fracasado modelo de paz del Caguán, ensayado por el gobierno de Andrés Pastrana.

Pero los colombianos debemos entender que a la Paz se llega con muchos intentos de ensayo y error; que no es fácil superar 50 años de enfrentamientos; que son muchos los engaños que han sufrido ambas partes en los anteriores intentos de cerrar este ciclo de violencia fratricida y que probablemente las condiciones materiales, políticas y sociales no estaban dadas como hoy para culminar exitosamente el proceso.

La realidad del presente, nos dice que los actores del conflicto tienen voluntad de paz, que tienen claro que no habrá triunfo militar de un bando sobre el otro, que el contexto internacional ha cambiado y es favorable a la salida negociada. Señalemos además que los civiles, están hastiados de la guerra y apoyan decididamente este proceso que nos puede llevar a vivir en un país mejor.
Se ha derrotado la  indiferencia frente al conflicto, pero debemos proseguir en la tarea de explicar y convencer a nuestros compatriotas,  de los significados y sentidos del proceso de paz, porque en últimas será el pueblo el que refrende con su voto los acuerdos logrados en la Habana.
Empecemos por responder la siguiente pregunta,  para referenciar las posturas de los que están en contra del proceso de paz:

¿A quiénes beneficia y a quiénes perjudica lograr un acuerdo negociado del conflicto?
Beneficia a todos los que no tenemos negocios o intereses políticos generados a través del conflicto armado. Perjudica a los que nos venden las armas y demás vituallas propias de la guerra; a los que han conseguidos tierras, propiedades raíces y jugosas cuentas bancarias en el exterior.
Beneficia, a todos los obreros, campesinos, estudiantes, trabajadores, empleados públicos o privados, en una palabra a todos los ciudadanos de a pie. El presupuesto que se va para la guerra debe destinarse a la salud, la educación, la vivienda y demás necesidades vitales de la población. Perjudica a militares de alto rango, a la burguesía oligárquica, que no tendrá una disculpa en la guerra para seguir atosigando de impuestos y negando las libertades civiles y ciudadanas.
Beneficia a los partidos políticos de izquierda y a los sectores independientes, que ya no serán estigmatizados como adalides de la lucha armada; que verán crecer sus militantes y simpatizantes y en un día no muy lejano, llegar al poder. Perjudica a los partidos políticos tradicionales, especialmente a la derecha reaccionaria, que vislumbra con este acuerdo, la pérdida de su influencia nefasta en los sectores populares, a los cuales ha reclutado con dádivas económicas o con el “coco” del comunismo.

Pero tenemos que ser conscientes, de que una firma de acuerdo para que cese el conflicto político-militar con las FARC-EP, no significa la solución a todos los problemas económicos y sociales que aquejan al país. No se van a acabar de la noche a la mañana, la pobreza, el desempleo, la desigualdad social, la inseguridad, los problemas de salud, la carencia de techo para los más pobres, la violencia en el campo o el desplazamiento forzado de campesinos e indígenas a la ciudad. La verdadera dimensión de este proceso de PAZ, es entenderlo como una concertación político-militar, con la guerrilla más grande de Latinoamérica, la mejor armada y la que más recursos económicos cuenta y que por lo tanto tiene una capacidad inmensa de crear zozobra en campos y ciudades, de parar las veces que quieran la extracción del petróleo, fuente vital para la economía del país y de desestabilizar los procesos democráticos. Por todo ello, es importante y clave este acuerdo de Paz, que enrumbará al  país  por las sendas del crecimiento y la democracia.

Este marco teórico que da respuesta a la pregunta, sobre la conveniencia o no, de la firma de un tratado de Paz con la FARC-EP, nos da respuesta también a los sectores independientes o de izquierda, sobre la necesidad de apoyar este proceso. Las manecillas del reloj, están señalando la hora de sobreponer nuestras diferencias políticas con los sectores independientes, progresistas y demócratas de todos los partidos, para construir una corriente arrolladora en pro de la paz de Colombia no importa  que juan Manuel Santos, sea quién hice esta bandera, en este momento. Tampoco importa  que recoja en las próximas elecciones el fruto de esta cosecha, si cumple bien esta tarea, se lo merece. La izquierda colombiana ha ganado espacios de gobernabilidad en el país, pero de pronto no son suficientes en este momento para que el pueblo nos premie con el poder de la jefatura máxima del Estado. El trabajo político, la paciencia y el tesón que ha mostrado la izquierda de los países vecinos, que llevó por ejemplo a Lula da Silva al poder en Brasil,  Chávez en Venezuela, Correa en el Ecuador,  Evo Morales en Bolivia, o a José Mujica en Uruguay nos están mostrando el camino seguro, por el cual puede caminar Colombia en los próximos años.


Poder Ciudadano: Las amenazas de la minería a "Cielo Abierto".

Poder Ciudadano: Las amenazas de la minería a "Cielo Abierto".: EL IMPACTO AMBIENTAL DEL PROYECTO MINERO DE LA EMPRESA MINERA “ANGLOGOLD ASHANTI” El proyecto minero de la empresa minera Anglogold As...

Poder Ciudadano: Las amenazas de la minería a "Cielo Abierto".

Poder Ciudadano: Las amenazas de la minería a "Cielo Abierto".: EL IMPACTO AMBIENTAL DEL PROYECTO MINERO DE LA EMPRESA MINERA “ANGLOGOLD ASHANTI” El proyecto minero de la empresa minera Anglogold As...

sábado, 9 de junio de 2012

Las amenazas de la minería a "Cielo Abierto".

EL IMPACTO AMBIENTAL DEL PROYECTO MINERO DE LA EMPRESA MINERA “ANGLOGOLD ASHANTI”
El proyecto minero de la empresa minera Anglogold Ashanti, para explotación del  oro, en el municipio de Cajamarca, (Tolima), causará un  enorme impacto negativo ambiental y socioeconómico sobre la región. Estas serían entonces algunas de ellas, según los estudios y experiencias que en otras regiones del mundo han producido.  

1.-Provocaría  cambios negativos importantes en la morfología del terreno pues se devasta la estructura del suelo y se reseca la zona circundante, lo que disminuye la producción agrícola y ganadera. La actividad minera impacta intensamente sobre la flora existente, muchas veces modificándola o eliminándola.

2.-Otra consecuencia inmediata es la alteración paisajística por la devastación material del lugar a explotar y la contaminación sonora, pues las operaciones mineras producen mucho ruido (trituración y molienda, carga y transporte de los minerales, generación de energía, entre otras fuentes de ruido).

3.-La contaminación del aire, al cual llegaran las impurezas sólidas provenientes de polvos y combustibles tóxicos que quedan suspendidos en él, agregándose además los vapores y emanaciones de cianuro gaseoso, dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno. Estas sustancias afectan las vías respiratorias de personas y animales generando daños a su salud.

4.-La explotación minera puede contaminar las aguas superficiales y subterráneas si los residuos finos que se producen pasan a formar parte de los sedimentos de los ríos y arroyos de la zona. En especial, si se vierten aceite usado, reactivos químicos, sales minerales y sólidos residuales al suelo y a los cuerpos de agua. El método para separar la roca del oro, llamado "Lixiviación",  constituye una de las actividades más contaminantes del mundo por la utilización del cianuro, elemento altamente contaminante y dañino para la salud de las personas. Este método está prohibido en todos los países ricos, por lo que las empresas mineras buscan países pobres que tienen gobiernos débiles y corruptos.
Finalmente no debemos pasar por alto los fenómenos sociales que se han presentado en las regiones o localidades en que se desarrollan estos megaproyectos mineros, en este caso concreto para el Municipio de Cajamarca cuya población tiene una alta vocación agrícola y que una vez instalada la empresa Anglogol Ashanti, atraerá a sus labores a esta población, ilusionados con una “riqueza” efímera y que generalmente al final de la explotación minera, perderán sus empleos, la tierra que cultivaban y de ñapa les dejan un enorme cráter de tierra, arena y rocas, el enorme y bello paisaje verde será cambiado por un desolado y triste desierto. Lo más seguro es que a estos campesinos se les puede aplicar el  dicho de que se quedarán “sin el pan y sin el queso”. La prostitución, el trabajo infantil, la deserción escolar y el encarecimiento de los alimentos, los arriendos  y los servicios públicos son “costos” sociales agregados a la actividad minera. No es especulación teórica, es lo que ya ha sucedido por cuenta de la actividad minera en otros países del mundo.
La responsabilidad de este atentado contra el medio ambiente, contra la sociedad tolimense y especialmente contra el municipio de Cajamarca es del Estado, en cabeza de los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, el ex presidente que le cuidaba “los huevitos” de la protección inversionista a estas grandes multinacionales y actualmente, heredados a Juan Manuel Santos, quien considera a la minería como una de las “locomotoras” del progreso para el País y que por lo tanto no detendrán este megaproyecto minero. No nos oponemos al progreso, pero siempre y cuando no sea a costa de cambiar oro por agua, tierras fértiles por desiertos, ni aire limpio por aire contaminado. Ese progreso no lo entenderán mañana nuestros hijos o nuestros nietos y ellos valen más que todo el oro del mundo.

sábado, 26 de mayo de 2012

EL VALOR DE EDUCAR

EL VALOR DE EDUCAR

La educación es sin duda el más humano y humanizador de todos los empeños”

Fernando Savater


Vivimos a nivel mundial una profunda crisis económica,  política y social  acompañada del desmoronamiento de los valores éticos y morales: los movimientos de protesta ciudadana en el medio oriente, llamada la “Primavera árabe”, para derrotar dictaduras dinásticas corruptas, que llevaban hasta 40 años en el poder,  el movimiento de “los indignados” en los países europeos y las grandes movilizaciones en América Latina de estudiantes, campesinos y trabajadores en pro de mejores condiciones de vida y de trabajo digno y estable, nos están mostrando el camino a los educadores para perseverar en nuestro empeño de educar en una ética ciudadana, cuyo norte es la formación de hombres libres y comprometidos con el bien común.

Nuestro país también merece una mejor suerte, un país no puede seguir siendo torturado por la violencia, la corrupción y la mediocridad de los gobernantes y la educación abandonada al garete de políticas educativas que buscan satisfacer la calificación de una mano de obra barata y calificada. Nuestra obligación como educadores es liberarnos de ese lastre y priorizar la educación política de nuestros educandos, que en esencia es decirles y mostrarles con  el ejemplo que si bien es cierto que hay razones para obedecer, también existen muchas veces las razones para sublevarse.

Como educadores en ciencias sociales, tenemos especiales obligaciones en la formación de las nuevas generaciones; además de “revivir”  la historia y señalar la diversidad y belleza de los continentes y el universo, debemos enfocar nuestros esfuerzos a formar ciudadanos activos, autónomos y responsables desde el punto de vista ético y político.

Pero con los valores ciudadanos ocurre algo parecido a lo que ocurre con los mandamientos de la ley de Dios, todo el mundo se los sabe pero muy pocos los practican en su integridad: la libertad, la igualdad, la solidaridad, la justicia, la tolerancia, la integridad o la honradez son valores que no son para recitarlos de memoria, son para vivirlos y practicarlos incorporándolos en nuestra vida cotidiana y como dice Adela Cortina en su ensayo: “educación en valores y responsabilidad cívica”:

      "Nadie puede paladear por otro la superioridad de la libertad frente al servilismo y el vasallaje. Nadie puede degustar por otro el sabor de la justicia. Nadie puede calibrar por otro la fuerza felicitante de la solidaridad. La cata de la integridad, del respeto y de la honradez es personal e intransferible, en su degustación no hay posibilidad de nombrar representantes, menos aún de nombrar comisiones.”
Es por eso que una propuesta de formación en valores éticos y ciudadanos requiere no solo de un proyecto teórico, sino también de un proyecto vivencial.

El educador de hoy está viviendo en carne propia todas las vicisitudes del entorno violento y amenazador de sus comunidades. A su labor cada día se le agregan  nuevas obligaciones y se le cercenan sus derechos laborales; los rectores adoptan actitudes desconsideradas y muchas veces despóticas y crueles. Qué hacer? No es la única tarea, pero si una de las más importantes: trabajar unidos en la democratización de la Institución, con los mecanismos que establece la ley, pero también con nuevas y renovadas iniciativas que fortalezcan el diálogo, el buen trato, el liderazgo de los jóvenes y con proyectos lúdicos, deportivos y artísticos. Manos a la obra educadores… que  nuestro cercano retiro de la docencia, no implique dejar de pensar y luchar por transformar la realidad y construir una sociedad más justa.







miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Bogotá  Humana o Bogotá Ciudadana?





La marca que seleccionó el alcalde de Bogotá Gustavo Petro, para gobernar a la ciudad, tiene el sugestivo nombre de "Bogotá Humana", con la cual quiere significar el hondo contenido social que tendrá su gobierno. Una rápida mirada al Plan de Desarrollo, nos permite resumir los ejes sobre los cuales quiere construir la ciudad:

Un eje social que involucra la educación, la salud, la vivienda, la recreación y la atención a la población más pobre, incluyendo a los habitantes de la calle, los recicladores, las prostitutas, drogadictos y en general una población que requiere de mecanismos de apoyo para su reinserción social.

Un eje de movilidad, que pretende combinar diferentes mecanismos para "desatascar" la ciudad: tranvía, transmilenio y el Metro. Pago de peajes para entrar a las zonas más congestionadas de la ciudad, zonas azules o parqueaderos públicos y finalmente poner a caminar el proyecto de las zonas integradas.

Un eje ambiental, que pretende recuperar humedales, detener el crecimiento horizontal de la ciudad y regular las emisiones de dióxido de carbono. Ejes ambientales en las nuevas vías a construir.

un eje de seguridad ciudadana, soportada en la cultura de convivencia pacífica que tenga en cuenta autoregulación, la coresponsabilidad y la solidaridad humana.

Mi aporte a este Plan de Desarrollo tiene que ver con la Cultura Ciudadana, al cual debe dársele la mayor prioridad, convirtiéndolo en un eje transversal, que este presente en el eje social, el de movilidad, seguridad, y el eje ambiental.

El proyecto de Cultura Ciudadana del exalcalde Antanas Mockus, fue reconocido por propios y extraños, porque visibilizó las conductas incorrectas de los bogotanos, bajó la tasa de homicidios, con su famosa "hora Zanahoria" y le saco "tarjeta roja" a los transgresores de las normas de tránsito. Pero este proyecto se quedo corto y se encasilló en lo correcto e incorrecto de las conductas ciudadanas; tendría que haber consolidado una mayor participación ciudadana en las decisiones públicas de la ciudad; haber fortalecido los espacios democráticos para que las comunidades libremente opinen y critiquen sobre "lo humano y lo divino" y educar en los fundamentos de la verdadera ciudadanía: la autonomía, la conciencia de los derechos y deberes ciudadanos, el sentimiento de conciudadanía y la participación responsable en proyectos comunes.

Esta es la tarea que tiene por consolidar Gustavo Petro y estamos seguros que avanzará en estos postulados de la ciudadania moderna, porque su talante es la de ser un hombre profundamente democrático.

sábado, 31 de marzo de 2012

La Protesta Global

Malestar profundo contra la exclusión y la tiranía.

Un Tsunami social recorre el mundo y ni los Estados Unidos de Norteamérica se salvan de esta protesta global, que tiene diferentes causas sociales, económicas y culturales, pero que tienen en común la indignación de los ciudadanos del mundo contra la injusticia social, la corrupción, el nepotismo y la tiranía.

Y no es el pensamiento de algún joven dirigente político “iluminado”, el que guía la protesta, sino las tesis centrales del pensamiento político de Stéphane Hessel quién a sus 93 años, publica el libro titulado “¡Indignez vous!,” en el que invita a los jóvenes de todo el mundo, pero en particular a los europeos, ahogados por la crisis financiera y la falta de empleo, a rebelarse contra las injusticias. Algunas de sus tesis encarnan el sentimiento y las razones de estas protestas: 

  • “Pero en este mundo todavía hay cosas intolerables. Para verlas, es bueno y necesario mirar, buscar. Le digo a los jóvenes, busquen poco y eso es lo que van a encontrar. La peor de las actitudes es la indiferencia, decir ’No puedo hacer nada contra eso. Ya me las arreglaré para salir adelante’. Por incluirte a ti mismo en esto, pierdes uno de los elementos que hacen al ser humano: la facultad de indignarse y el compromiso que es una consecuencia de lo primero…
  • “El pensamiento productivista, impulsado por Occidente condujo al mundo a una crisis de la que debe salir a través de una radical ruptura con el concepto de "crecer" no solo en el campo financiero sino también en el dominio de las ciencias y la tecnología. Ya es el momento de que las preocupaciones acerca de la ética, la justicia y el equilibrio duradero (económico y medio ambiental) prevalezcan. Porque son los riesgos más serios que nos amenazan. Ellos pueden poner fin a la aventura humana en el planeta, que puede llegar a ser inhabitable para los humanos…”Ayer como hoy la voz del más viejo y sabio de la tribu, nos alerta sobre los peligros que asechan a la humanidad si permanecemos impávidos e indiferentes ante el desarrollismo y el enriquecimiento a ultranza, no importando a que precio tenga que pagarlo la humanidad. A las multinacionales del petróleo, el carbón, la madera, el oro, no les importa el calentamiento global, ni el efecto de invernadero, no les importa contaminar los ríos y los mares con químicos, no les importan sino sus fabulosas ganancias.


La protesta social, traducida en marchas, movilizaciones, concentraciones y la utilización masiva de las redes sociales son algunas de las formas legítimas para defender nuestros derechos como ciudadanos y en Europa, Asia y Norte de África, nos dan ejemplo de ello. La primavera árabe, como se ha llamado la rebelión en los países del medio oriente y Norte de África, como Libia, Siria, Túnez, Egipto, Yemen, Irak, Irán, Argelia y Jordania por nombrar los más importantes, han producido la caída de varios gobiernos dictatoriales y corruptos; en Europa el desempleo, la carestía y la corrupción de los gobiernos, son “la chispa que incendió la pradera,” y no paran desde hace 2 años las protestas ciudadanas. En los Estados Unidos de Norteamérica, el movimiento se inicio el 17 de septiembre del 2011 y se llamó “Occupy Wall Street” y las consignas de su movimiento, denuncian la avaricia corporativa y el poder omnímodo de los agentes financieros y la evasión de los impuestos del 1% más rico de la población.

Dice el dicho popular que: “No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista”, y esto ha pasado con las dictaduras árabes, corruptas y autocráticas que por décadas han empobrecido al pueblo y lo han martirizado. Hoy no solamente en el oriente medio, sino también en Europa, Asia y África, se levantan airadamente una y otra vez contra la injusticia social, la corrupción y la tiranía; mucha sangre ha corrido por cuenta de la represión bárbara e inmisericorde de estos “reyezuelos” que se creen como en antaño los esclavistas, los dueños de la vida, honra y bienes de un país. 

A nuestros gobernantes latinoamericanos le convendría reflexionar sobre este fenómeno social y político, porque desde Centroamérica hasta la Patagonia reviven los movimientos estudiantiles por más y mejor educación a cargo del Estado; las huelgas obreras por empleo estable, mejores salarios y prestaciones sociales; las protestas populares contra la carestía, los malos y caros servicios públicos y por un eficiente servicio público de transporte; los campesinos e indígenas luchan por la tierra y contra las multinacionales que los quieren desplazar del suelo donde han vivido por cientos de años. Ha llegado la hora de pagar la deuda histórica y social que tienen las oligarquías del continente Americano, para con el pobre, el marginado, el oprimido; es la hora de la justicia social, que es la base de una democracia real.